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miércoles, 4 de enero de 2023

El Primer Emperador de Roma


Esta semana, queremos dejaros la primera parte sobre el vídeo del Primer Emperador Romano. Más conocido como Cayo Julio César Octaviano, César Augusto.

El primer Emperador Romano. Juventud, muerte de César y formación del Segundo Triunvirato. 





 

jueves, 16 de diciembre de 2021

La propaganda de guerra estadounidense contra Japón y por qué era tan vejatoria.

En el artículo de hoy, vamos a hablar sobre por qué durante la Segunda Guerra Mundial, la propaganda de guerra contra los japoneses, por parte de EEUU era muchísimo más vejatoria que contra sus enemigos alemanes. Antes de nada advertir, no estamos ni defendiendo a los japoneses ni a sus actos durante la guerra, como tampoco estamos justificando a los Estados Unidos en sus prácticas. Esto es simplemente un análisis, y una crítica objetiva a un hecho curioso como lo es la utilización de la propaganda de guerra y sus efectos sobre los soldados.



Intentaremos para ello encontrar una razón en concreto. Pues en los distintos carteles propagandísticos, podemos ver mensajes como: "Hay que erradicarlos como insectos". Parodiándolos como ratas, mosquitos, pulpos y chupasangres. En cambio, la propaganda hacia los nazis era muy diferente. Lejos de los carteles de la Primera Guerra Mundial donde aparecían como monos descerebrados con uniforme, raptando damiselas, por lo que hemos podido encontrar, se trataba al enemigo alemán como un igual, o simplemente como un enemigo, pero humanizado. 



Una de las primeras razones que podrían venirnos a la cabeza para el caso japones, sin tener en cuenta los carteles contra Alemania. Podrían ser esa búsqueda de deshumanizar al enemigo. Para que la carga psicológica de matar a una persona sea menor si te convencían, o te dejabas convencer, de que lo que matabas era lo equivalente a una rata o un mosquito. Por lo tanto, esto sería factible si, como decimos, se hubiese usado esa táctica también contra los alemanes, a los que igualmente, había que matar, pero a estos, no se los deshumanizaba. Podemos ver una réplica a las palabras de Hitler cuando aseguraba que pronto sus soldados de asalto estarían en América. Otros advirtiendo que: "Hablar de más podia causar Que aumentasen los prisioneros de guerra estadounidenses. O propaganda en los cómics del Capitán América donde usaba la cara de Hitler como un saco de Boxeo.









Otra justificación, podría estar en la campaña imperialista nipona sobre el territorio Asiático. Donde, a parte de conquistar territorio, estaban llevando una política de exterminio racial paralela a la nazi contra la población no japonesa que se encontraba en los territorios ocupados. Con la típica justificación de: "somos la raza superior". Sin embargo, en Europa, aunque no se tenían tantos datos como ahora, el Holocausto estaba produciéndose contra millones de judíos, eslavos, gitanos y negros. Y repito, aunque los datos no eran los que hoy conocemos, pues solo hacía falta sumar dos más dos ante las declaraciones políticas de Hitler en el Mein Kanf como: " el judío es el enemigo" "el judio nos roba", etc. Además de que los pogromos históricos contra los judios en Europa era algo más que registrado y no era descabellado pensar que se estuvieran dando de nuevo ante la creación de Guetos.  




Así que, las razones que acabamos de exponer no se sostienen por sí solas para justificar este tipo de propaganda. Por último, dos motivos de mucho peso serían. El conflicto racial. Pues el miedo o el rechazo hacia los orientales en EEUU llevaba ya bastante tiempo. Como la prohibición de inmigrantes asiáticos de 1924 como nos señalaba el usuario @Historia_Nikkei en nuestro Instagram del canal. 


Además de que es obvio que la población de ascendencia alemana en EEUU era mucho mayor que la japonesa o asiática. Por lo que, jugar la carta de la ridiculización y deshumanización, podría poner en contra a un grueso importante de ciudadanos estadounidenses que no era posible entre los otros. De hecho una vez declarada la guerra, ante la excusa y preocupación de que los ciudadanos japoneses que había en EEUU actuasen como un ejército de sabotaje dentro del territorio estadounidense, se produjo el traslado de estos a campos donde tenerlos más controlados. Pero nuevamente, eso no se produjo contra los de ascendencia alemana. 



Si a ese rechazo de base le sumamos que, los japoneses "atacaron por sorpresa" a Pearl Harbour. Sin entrar en los cientos de debates y conspiraciones que hay sobre si realmente fue un ataque sorpresa o algo que se esperaba que pasase tarde o temprano. Tenemos el caldo de cultivo perfecto. Pues EEUU, necesita que su población apoye la guerra. Por lo que, ante ese ataque traicionero en Hawai y esa xenofobia hacia lo asiático que ya venía de años antes, podía venderse como un tremendo "OS LO DIJE, no son de fiar y ahora viene el momento de vengarnos de Estos insectos y de estas ratas". Por lo tanto el orgullo nacional estaba herido y tenía que ser reparado. Es cierto que cuatro días después Hitler declaraba la guerra a EEUU el 11 de diciembre de 1941. Pero nuevamente, la gran diferencia está en que Japón la declaró mediante un ataque sorpresa en suelo americano, mientras que Hitler la declaró por escrito y nunca llegó a tocar suelo estadounidense. 



Además, la cercanía de los japoneses por la costa Oeste hacía la sensación de peligro más real ante ataques que pudieran producirse por parte de estos a la propia población americana. Por lo que, también provocaría más facilidad para odiar y ridiculizar a un enemigo ante el que necesitas tener rabia y desprecio antes que miedo. En lugar de otro que está a miles de kilómetros, al que separa un océano completo y que solo va a vérselas con tus soldados.


De hecho, aunque la guerra en el Pacífico fue complicada y se cobró muchísimas vidas, pronto comenzó a ir en favor de Estados Unidos gracias a la combinación de los portaviones, acorazados submarinos y soldados. La cuál acabaría por completar su campaña ante el empleo de dos bombas nucleares en Hiroshima y Nagasaki. Mostrando nuevamente que la visión que se tenía del japonés era inferior. ¿O acaso no habría servido igualmente bien las bombas haciéndolas explotar a plena vista de los japoneses para provocar su rendición? No, en su lugar, se usaron dos tipos de bombas nucleares para estudiar qué efectos podían tener en la población. La primera que se lanza en Hiroshima el 6 de agosto de 1945, la conocida como Little Boy, era de Uranio. Mientras que la lanzada días después en Nagasaki, el 9 de agosto, de nombre Fatman, era de plutonio. 



Provocando ambas efectos adversos tanto en supervivientes como descendientes, que acabaron desarrollando cáncer , leucemia o enfermedades derivadas de la radicación y la lluvia radioactiva posterior. Sin mencionar las miles de víctimas de la explosión  entre las que se cuentan los muertos y los heridos por terribles quemaduras. 


Hoy día incluso, hay ciertos sectores que justifican el bombardeo ante una represalia proporcional a Pearl Harbour. Sin embargo, no hay que olvidar una cosa. Pearl Harbour era un objetivo militar y se produjo al inicio de la guerra con unos antecedentes concretos como lo era el intento de EEUU de ahogar económica y energéticamente a Japón ante sus acciones en Asia, dentro de un contexto bélico. Sin quitar de esto que las acciones de los japoneses en estas tierras eran deplorables. Pero el bombardeo nuclear hacia la población civil, se encuentra desmedido ante un Japón que ya estaba sitiado y a espera de su rendición. Lo único que se nos ocurre en este caso es que la detonación de ambas bombas cumplía los objetivos científicos, para estudiar sus efectos. Militares, para probar el arma en combate real y políticos para realizar una prueba de fuerza contra la URSS antes que contra Japón. Puesto que veían que la amenaza comunista que se cernía en Europa tras finalizar la guerra era una realidad a punto de estallar.





lunes, 25 de octubre de 2021

La Vida del Emperador Marco Aurelio

 




   Para entender el mundo en el que está Marco Aurelio, tenemos que situar su vida a partir de su nacimiento en el 121 d.C. Siendo nombrado emperador en el año 161 d.C. hasta el año de su muerte en el 180 d.C. Para que nos entendamos, la extensión de Roma en el año de su coronación ya era bastante amplia. Teniendo de Oeste a Este por completo la provincia de Hispania, el control total del Mar Mediterráneo, Egipto, toda la zona de Siria, Líbano, Palestina, Grecia y Anatolia. De Norte a Sur, el territorio más al norte lo encontramos en buena parte de Inglaterra, teniendo a los Pictos como los vecinos, más allá del Muro de Adriano. En el sur, se extendía por todo el norte africano, siendo el territorio más al sur una buena parte del Nilo ocupado por la provincia de Egipto. Mientras tanto, una de las fuerzas que podía plantarle cara en el Este, eran sin lugar a dudas los Partos. El final de su reinado, en el 180 d.C., el mapa cambió poco. Con una pequeña conquista a los partos, pero sobre todo, se centró en hacer frente a las distintas agresiones fronterizas que veremos a continuación. 




    La figura de Marco Aurelio, en sí, es muy interesante. Procedente de colonos italianos que se habían asentado en Baetica, Hispania, es además de emperador un representante de la Filosofía Estoica. Su camino hacia el imperio fue en el momento en que el Emperador Adriano ordenó a su sucesor, Antonino Pío, que lo adoptase junto a Lucio Vero, puesto que se había impresionado de la inteligencia y franqueza que tenía Marco Aurelio en su juventud. Su ahora Padre adoptivo, Antonino, fue sin duda uno de los mejores emperadores que hubo en el imperio. Exaltándose de él la tranquilidad y el orden que gozó el mundo conocido. Siendo un emperador pacífico y, según algún historiador que otro, tal vez demasiado laxo. Incluso a costa del prestigio imperial. Siendo un emperador que en sus 23 años de gobierno pacífico, rindió cuentas al senado con cada acto que cometía y cada gasto que realizaba. Aunque no realizó grandes gestas por las que ser recordado, fueron 23 años de tranquilidad y desahogo bélico. 




    A los 74 años, Antonino tuvo una enfermedad, según se dice, la primera de su vida. Por lo que, sabiendo que su fin estaba cerca, terminó haciendo caso a su predecesor Adriano. Mandó llamar a Marco Aurelio, que de por sí ya era su sobrino carnal. En el momento de tomar el trono, a la muerte de Antonino, en el 161 d.C. Marco Aurelio contaba con 40 años de edad. El senado no mostró ninguna reticencia a su nombramiento, pues su fama y la de su familia les daba el sobrenombre de "Los verdaderos" por su gran honradez. Es casi seguro que si Antonino no lo hubiera asociado al trono en su adolescencia, este se habría hecho un sacerdote del estoicismo y muy puritano. Su contraparte, era su hermano adoptivo Lucio Vero. Hombre viajero, bebedor, mujeriego y vividor, de que se destacaba además su poca ambición. Motivo por el cual no pareció importarle demasiado que Marco Aurelio le sustituyese en el cargo de emperador. Pero como decíamos, el carácter del nuevo monarca era de lealtad y pureza. La misma lealtad que tenía al hombre que lo había encaminado al imperio, como lo fue Adriano, le hizo pedir a Lucio ser su co-emperador, como se suponía que debía haber sido. Siendo esto, tal vez, un error. 


    En el momento de ser nombrado emperador, el pacifismo de su predecesor vino a cobrarse la factura. Los enemigos de Roma, creyéndola más débil tras 23 años de paz, vieron en la transición la oportunidad para atacar en todos los frentes. Pictos, germanos y partos aprovecharon para realizar embestidas contra las distintas fronteras del imperio. Marco Aurelio, hizo frente a oriente mandando un ejército bajo el mando de su igual, Lucio, pero este en Antioquía tuvo una historia muy parecida a la de Marco Antonio y Cleopatra, siendo en esta ocasión la conocida como Reina Pantea. 



    Por su personalidad de vividor y mujeriego, Lucio no hizo su labor como jefe político y militar y acabó rendido a los encantos de la mujer. Ante el contratiempo. Marco Aurelio, mandó a su segundo al mando, Avidio Casio, un plan militar a cumplir a rajatabla. Con esto, Lucio, se quedó disfrutando en Antioquía mientras su ejército derrotaba con gran habilidad a los persas. Solo se puso al mando de ellos cuando hubo que declarar la victoria por la campaña. 



   Sin embargo, la victoria salió muy cara a Roma. Con el regreso de las tropas, traían consigo la peste, la cual se conocerá como Peste Antonina. No por primera vez, y por supuesto, no por última. La peste se propagaba por Europa, haciendo especial daño a diferentes ciudades del imperio. Solo en la ciudad de Roma murieron más de 200.000 personas y se estima que en todo el imperio, cayeron alrededor de 5 millones. La brillante ROma, ahora parecía una ciudad en ruinas, con muertos por las calles y sin posibilidad de trabajo, comida o higiene para nadie. La medicina poco podía hacer para solucionar la pandemia y el desconocimiento y concentraciones de gente en los santuarios, buscando la ayuda de los dioses solo la propagaban más y más. 


    La funesta situación, provocó malestares físicos al propio emperador. Entre el insomnio y las úlceras de estómago, ahora se sumaba una nueva agresión fronteriza, que nuevamente buscaba aprovechar la debilidad del imperio provocada por la peste. EN esta ocasión, las tribus germanas hacían presión en las zonas de las actuales Hungría y Rumanía. Marco Aurelio ahora no vio otra solución que ponerse al frente del ejército. Aunque se creía que sus habilidades militares y físicas no eran las mejores, durante seis años, hizo la guerra contra sus enemigos. Luchando las legiones con tal vez mayor diligencia y efectividad que nunca. Vencía uno tras otro a sus enemigos, siendo tales como los Cuados, Longobardos, Marcomanos y Sármatas.



    Pero los problemas nunca venían solos. Mientras el emperador estaba al frente de sus campañas en tierras germanas, el general que le consiguió la victoria en Oriente al inicio de su reinado, Avidio Casio, ahora se propuso como emperador al recibir informes falsos de que Marco Aurelio había muerto por una larga enfermedad durante la campaña. Aprovechando este su posición de poder como General en Egipto (Puesto que la provincia era el granero del imperio). Hay creencia de que su candidatura fue promovida por la emperatriz Faustina la menor (hija de Antonino) cuando ella misma creía que su esposo había fallecido, para asegurar así su posición. Sin embargo, Marco Aurelio firmó la paz con sus adversarios y con total maestría política, propuso a sus soldados que por el bien de Roma, se retiraría como emperador si el pueblo quería eso realmente. Pero el propio senado rechazó esto de forma unánime. Por suerte, la rebelión se resolvió sin mucho derramamiento de sangre. Solo con la del propio Avidio Casio, tras apenas 100 días como emperador, asesinado por uno de sus propios oficiales mientras Marco Aurelio se dirigía a su encuentro. Algo que no agradó al emperador, pues no quería perder a un buen general al que pensaba otorgarle el perdón si claudicaba. 


    A pesar de todo, tuvo que aceptar la situación como un triunfo. Tras esto, asoció a su hijo Cómodo a su persona y reanudó la guerra contra los germanos. Cómodo era el hermano sobreviviente de un parto de mellizo, se cree, aunque no está probado, que realmente era hijo de un gladiador y no del emperador. Siendo bastante diferente a su supuesto padre tanto en gustos como en crueldad, además de malhablado. Incluso en lo físico, teniendo Cómodo un cuerpo atlético desde muy joven. De hecho, no deja de ser curioso que tuviera tanta pasión por el circo y la lucha de gladiadores. Pero a pesar de los rumores, Marco Aurelio no parece haber expresado nunca disconformidad contra su esposa y por lo que puede saberse, Cómodo era muy querido por su padre. Con todo, Marco Aurelio se lo llevó a la campaña en Germania buscando en cierta medida enseñarle algo de valor para su futuro en el imperio, además de para alejarle de sus malas costumbres. 


    Pero cuando estaba cerca de conseguir la victoria, a la altura de la actual
Viena, el emperador cayó enfermo, puede que por la propia peste Antonina o la viruela. Viendo cerca su fin y para "curarse en salud". Presentaría a su hijo Cómodo como el nuevo emperador de Roma. Dándole como consejo que extendiera los límites del imperio más allá del Elba.  


    Hasta aquí sería la historia de Marco Aurelio y el inicio de la de Cómodo. 




Referencias:

Libros

 Hervás, J. M. R. (1995). Historia de Roma. Ediciones Universidad Salamanca. Montanelli, I. (1961). Historia de Roma. El imperio a través de los seres humanos que lo forjaron. Globus. 

 Internet

 Cervera, Francesc. «AÑO 166 D.C. la plaga antonina, la pandemia que devastó el imperio romano ». En HISTORIA National Geographic [Internet]. España, 2021. Disponible en https://www.google.com/amp/s/historia.nationalgeographic.com.es/a/plaga-antonina-pandemia-que-devasto-imperio-romano_16374/amp [fecha de acceso: 22 de octubre de 2021]. 

 Fernández, Tomás y Tamaro, Elena. «Biografia de Marco Aurelio». En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea [Internet]. Barcelona, España, 2004. Disponible en https://www.biografiasyvidas.com/biografia/m/marco_aurelio.htm [fecha de acceso: 22 de octubre de 2021]. 

 Vídeo

 Serie documental. EL IMPERIO ROMANO. TEMPORADA 1. Netflix. https://www.netflix.com/es/title/80096545?s=a&trkid=13747225&t=cp&vlang=es&clip=81014090 

Imágenes de apoyo

Realizadas gracias a la aplicación de Geacrone

Cómo citar este artículo:

Alcalde, Guillermo. «La vida del Emperador Marco Aurelio». En Ocultos en la Historia. [Internet] Granada, España, 2021. Disponible en: https://ocultosenlahistoria.blogspot.com/2021/10/la-vida-del-emperador-marco-aurelio.html